Ayer, la empresa china Oppo lanzó el smartphone Oppo Finder, que hasta el momento puede promocionar como el modelo más delgado del mundo y de la historia.
El nuevo teléfono tiene un grosor de tan solo 6,65mm y es tan completo como los celulares inteligentes de la más alta gama: sistema operativo Android 4.0; pantalla multitáctil capacitiva de AMOLED -"Super AMOLED Plus", especifica el fabricante-; procesador dual-core de 1,5GHz; memoria para sistema de 1Gb; memoria para almacenamiento del usuario de 16Gb; cámara digital de 8MP; baterías de larguísima duración, y conectividad inalámbrica WCDMA a 2100MHz. Además, la empresa comparte un video en el que un hombre usa al smartphone como si fuera un martillo y, sorprendentemente, el móvil se mantiene sin un solo rasguño, lo que indica una extraordinaria resistencia.
Si bien el conjunto de características promete un dispositivo de excelencia, lo que hace único a este celular, al menos por hoy, es su espesor. Sin embargo, y aunque Oppo no lo quiera decir a viva voz, el aparato resulta uno de los más largos y anchos del mercado.
Las medidas del Finder son 125x66x6,65mm. El smartphone al que destronó como el más fino de todos, el Huawei Ascend P1 S lanzado en el verano, tiene 127x64,8x6,68mm. Para comparar con un teléfono del mismo estilo pero más popular, el Nokia N9 mide 116mm de largo y 61mm de ancho, y tiene poco más de 12mm de grosor.
Es interesante como los fabricantes cambiaron la tendencia, tan solo en último lustro. Hace cinco años competían los aparatos con "tapita" con los de pantalla deslizable, y los dispositivos que salían a la venta eran cada vez más chicos -largos de hasta 8cm y anchos que no llegaban a los 6- y eran bastante más gruesos que los que se ensamblan actualmente. Desde el 2008 y gracias a la popularidad del iPhone, los smartphones con sensores táctiles revolucionaron la tecnología móvil y para el 2009 la competencia fue entre celulares enteramente táctiles e híbridos de pantallas táctiles deslizables para descubrir teclados del tipo Qwerty.
Al finalizar la primera década del siglo XXI, los touch llenaban las vitrinas de todos los stands. Si algún nostálgico quería comprar el antiguo formato de doce teclas alfanuméricas, sería una verdadera odisea conseguirlo. Practicamente todas las marcas explotaban al máximo terreno que preparó Apple. Sólo una empresa se mantuvo fiel al diseño que siempre fabricó: BlackBerry.
Para el 2011, la tendencia se revirtió completamente: el mercado pasó de haber abolido los teclados, a demandar más teclas que nunca. Los Qwerty de BlackBerry se compraron en cantidades récord y los fabricantes copiaron el diseño y cada uno le puso su toque personal entre las características. El 2012 comenzó con la innovación de la mezcla de este tipo de teclados y con pantallas táctiles y sistemas operativos cada vez más intuitivos, que generan experiencias mucho más satisfactorias que cualquier dispositivo anterior.
Ciertamente, es sólo por costumbre que todavía se les llama "teléfonos". Tienen tantas cosas encima, que la comunicación por llamadas audibles quedaron en otro plano. Hasta que se invente algo nuevo y suficientemente significativo como para cambiar el paradigma tecnológico una vez más, los fabricantes se mantendrán ocupados por hallar el modo de meter tantas características dentro de un aparato que pueda agarrarse con una sola mano.
De todas maneras, hay que prestarle especial atención al Oppo Finder, a pesar de que por ahora solo se comercializará en China. Es posible que un modelo que sirve para golpear clavos sin sufrir daños, de inicio a una nueva tendencia de producción.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Soplá un comentario, por favor